Nuestro único camino es luchar
América Latina bajo amenaza Los defensores del sistema capitalista en Latinoamérica en su campaña comunicacional buscan instalar la idea de que la crisis está en retirada, sin embargo la desaceleración en el continente ahonda la desocupación, la baja de los salarios profundiza el proceso recesivo y las proyecciones en el comercio prevén una caída del 13%, mientras la inversión extranjera se reducirá en hasta 45% durante 2009. Las exportaciones en América Latina descenderán 11%, su peor resultado en 72 años, mientras que las importaciones disminuirán 14%, la baja más pronunciada en los últimos 27 años. Nada indica que la crisis esté en retroceso, todo lo contrario, la manera de enfrentarla por parte de los gobiernos ha devenido en despidos masivos, baja de salarios, pauperización de los trabajadores, etc.; el aumento de las cifras macroeconómicas capitalistas es producto de las medidas que se están ejecutando contra los trabajadores y los sectores populares. Claro, la crisis para los empresarios culminará en su momento, pero para los pobres y sectores medios seguirá probablemente durante varios años más, esto por una razón básica de la lógica neoliberal: la estabilidad de las minoría se sostiene por el empobrecimiento de las mayorías. Por otro lado, el golpe militar en Honduras que es en realidad un Golpe de Estado a todo el continente, viene a manifestar con mayor evidencia el cambio de período que vive el mundo. En plena crisis los capitalistas y sus lacayos no trepidan en lanzar ofensivas conservadoras y reaccionarias, la que a través de medios represivos y violentos quiere impedir los legítimos y necesarios cambios sociales y políticos a nivel regional, que rompen con la lógica del capitalismo neoliberal en nuestra América Latina. La protección y la ampliación de los yanquis de sus bases militares en Honduras (base de Palmora) y la implementación en Colombia de siete nuevas bases militares, con Obama o sin él, es parte de esa estrategia imperialista de contención del despertar que está viviendo el protagonismo de las masas en la Patria Grande. La situación de Honduras nos muestra también que los pueblos están indefensos ante los golpes de estado, los ejércitos vasallos del imperialismo y las dictaduras (que ni las democracias burguesas pueden impedir). Un nuevo escenario por el destino de América Latina se comienza a dar, en este nuevo contexto las luchas de los pueblos del continente, sean bajo formas legales o ilegales, electorales o de acción directa, tendrán que asegurar la constitución de un movimiento popular sólido y rebelde, pues los tiempos de tempestad que se avecinan así lo ameritan. Hoy los ojos del imperialismo están puestos fundamentalmente en Venezuela, Bolivia, Ecuador y la insurgencia colombiana, pero también prevé situaciones difíciles en el próximos años para sus intereses en Perú y en el resto del continente. Cualquier protagonismo de los pueblos es visto como una amenaza en este sentido, la única forma de enfrentar la voracidad del imperialismo yanqui será en el futuro la construcción de una Estrategia Continental de Liberación. En Chile se criminaliza la Protesta Social En el país la clase en el poder cae en la paranoia haciendo ver la catástrofe como una señal de recuperación económica. La contracción de 10% en la producción industrial en julio del 2009, es presentada como una señal “recuperación paulatina”. El empleo industrial bajó un 6,2% respecto a julio del 2008, las ventas físicas retrocedieron 7,5%. Con estos resultados, la producción industrial acumula en el período enero-julio una caída de 12,3% y las ventas industriales 10,1% en igual lapso. Los sectores que han caído estrepitosamente en el mes de julio fueron la fabricación de productos minerales no metálicos (-23,4%); Producción de Carne, Pescado, Fruta y Legumbres (-8,9%); Construcción de material de transporte (-67,6%); Fabricación de Productos de Uso Doméstico (-37,7%); Fabricación de Artículos de Metal (-27,1%) y Aserrado y Acepilladura de Madera (-12,4%); etc. Ante la imposibilidad del gobierno y sus gurús neoliberales de mostrar cifras de crecimiento, deciden trastocar la realidad. Caer menos en la pendiente ahora es una virtud! Definitivamente el precipicio desapareció en la imaginación de los tecnócratas, aunque la realidad sea terca y fría. Por suerte en este planeta no funciona el sofisma filosófico del idealismo extremo, que dice que si dejo de percibir los hechos dejan de existir, la crisis sigue estando presente lo quieran o no. Su campaña ideológica y comunicacional es para ganar tiempo e impedir estallidos sociales, una maniobra para preservar el sistema, lo mismo que las elecciones próximas. Para amplios sectores surge hoy la duda de la viabilidad de sostener una sociedad sólo con los parámetros que dicta el mercado. Esta panacea y dogma antes casi incuestionable e inamovible, la propia realidad la ha puesto en entredicho a los ojos de la mujer y el hombre común. Hay un costo social que el sistema capitalista deberá pagar. La hegemonía de los de arriba estará aprueba mientras duren los efectos de la crisis. El descontento social será la tónica que marcará los próximos años la vida política del país, y la certeza que la “crisis la paguen los ricos”, debe traducirse en una idea fuerza en el seno del pueblo. Los enquistados en el poder están conscientes de la situación y han comenzado a implementar medidas y leyes represivas de contención. Estas medidas no escatiman en atropellar derechos básicos, como son las marchas y manifestaciones publicas, penalizando a los organizadores o convocantes a las protestas. Ya el pueblo mapuche enfrenta la más brutal represión ante sus demandas legítimas de reivindicación territorial y de rechazo a la militarización de las comunidades. De la misma forma el gobierno paralizo antes a los estudiantes secundarios con la Ley Penal Juvenil y las típicas triquiñuelas políticas. Por ello lo que está en cuestión para las fuerzas populares hoy, es hacia dónde apuntar en las condiciones que el presente escenario nacional impone, en especial ante un sistema con signos importantes debilidad luego de años de supremacía, lo mismo una élite política desgastada y preocupada de salvar sus privilegios con leyes, elecciones, represión, distracciones, propaganda…migajas, pues no tiene más que ofrecer…¿Qué hacer entonces?¿Esperar recompongan el modelo mercantil? El movimiento revolucionario tendrá que resolver pronto esta disyuntiva con una táctica apropiada al momento político, superando la marginalidad a la que ha sido arrastrado por las crisis y debilidades propias. Hay que unirse y sacar partido al ciclo que demore en reciclarse el sistema capitalista (-porque lo hará, ya no seguramente con las luces de antaño, pero con un nuevo modelo y patrón de acumulación-). Tenemos que intervenir y hacernos visibles con propuestas creativas de organización al interior del pueblo, aplicando de verdad la unidad por la base (territorial, en los frentes sociales) para hablar seriamente de amplitud y capacidad de conducción. La tarea para la opción revolucionaria es constituirse en una fuerza que incida, una alianza sólida, una alternativa popular de masas que abra un nueva época de transformaciones en el país. Hacia allá hay que apuntar y no quedarse en la pequeñez, pues el proceso no espera… Por siempre el único camino es y será luchar para vencer! |
||
|
Copyright © 2010 Correo Militante - All Rights Reserved |
||
Comentarios